Las Hoces del Duraton

Aplazamos la actividad de la Hoces del Duratón, por lluvia intensa el Domingo 25, informaremos de la nueva fecha.

Domingo 25 de Noviembre. Esta vez, con tu agencia de Senderismo nos vamos a ver volar los buitres a las Hoces de Rio Duraton, en esta sencilla Excursión de Senderismo.

El Parque Natural de las Hoces del Río Duratón es un paraje protegido que comprende el entorno de las hoces que este río tiene en su tramo medio. Estas hoces son el cañón que el Duratón, afluente del río Duero, ha excavado a lo largo de miles de años, en una zona de blanda roca caliza entre las localidades de Sepúlveda y Burgomillodo.

La colonia de buitres leonados establecida en las hoces está considerada como la mayor de Europa, asi que la memoria de tu cámara y la de tu vida se va a llenar de bellas imágenes.
Recorreremos en una sencilla ruta de Senderismo de 12 Km de este enclave Natural, con cortados de más de 100 m. de altura

Te proponemos disfrutar de un día de senderismo de otoño especial, en un parque natural; el de las Hoces del río Duratón. Acompáñanos a descubrir un espacio sensible y particular, donde se extreman, al máximo, la protección y la precaución; no en vano está prácticamente prohibido transcurrir por allí durante los 7 primeros meses del año, periodo en el que las grandes aves que viven aquí se dedican a construir el nido y a criar y alimentar a su prole. Es a partir de agosto cuando los pollos, ya independientes, vuelan y descubren el cielo, cuando podemos caminar, boquiabiertos, bajo un entorno único.

Un paraje singular donde no tardarás en descubrir que el agua horada en la roca caliza, provocando unas singulares revueltas en el terreno originando un cañón. Todo ello contribuye a que en el interior del mismo se produzca un microclima donde la vegetación permanece verde en cualquier época del año, por lo que creerás estar ante el típico paisaje norteño en pleno corazón de Castilla.

Acompáñanos entre la mejor y más selecta compañía posible, entre el murmullo del alborotado río y los alegres cantos de los protagonistas de un espacio que rezuma vida por los cuatro costados: pinzones, verdecillos, garrapinos, verderones, mitos y muchos más, todos ellos muy afanados en sus tareas de nidificación. Todos ellos expectantes y cohibidos ante el gran dominador y ave emblemática del cañón: el Gyps Fulvus, más conocido como el buitre leonado, que nos deleitarán todo el camino con sus increíbles acrobacias aéreas, aprovechando las grandes corrientes térmicas.

Vente y disfruta de un espacio prehistórico, que parece sacado del decorado de una película antigua; donde los farallones de paredes verticales descienden desde la altura de los páramos hasta el fondo del cañón, alcanzando – en ocasiones – los 70 metros de altura. Y justo encima de ellos, un bosque de galería donde, sin duda, nos dejará fascinados su extraordinaria belleza y variedad cromática otoñal: chopos, sauces, alisos, fresnos y algún arce perdido, como reliquias de un bosque perdido en el tiempo.