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Senderismo bajo la lluvia, ¿cómo mantenerse seco?

Hacer senderismo bajo la lluvia

La lluvia es inevitable y te tocará caminar bajo la misma durante la práctica del senderismo. Es por ello que hay que estar preparado para cuando aparezca, y lo más importante, estar preparado para que no nos arruine los planes por completo.

La lluvia es un imprevisto no bien recibido, pero si se sabe manejar de forma correcta, puede convertir nuestro día de senderismo en una actividad más fresca, tranquila y rodeada de un ambiente diferente. Debemos verlo desde un punto de vista más positivo, y ver los beneficios que tiene como:

  • El olor a lluvia, petrichor, ha demostrado tener un efecto calmante en las personas.
  • Quemas más calorías durante las actividades al aire libre cuando llueve.
  • La humedad hace que tu piel sea saludable, limpia y fresca.
  • El aire está menos contaminado durante la lluvia.

De todos modos, si alguna vez ha sido atrapado por la lluvia en el medio de un viaje, o si es un tipo de persona que camina bajo la lluvia, debe estar preparado para posibles riesgos relacionados con la lluvia, como inundaciones y rayos, por ejemplo.

También es posible que desees conocer algunos consejos sobre qué ponerte, qué equipo para la lluvia tomar y cómo mantenerte seco en el camino.

En este artículo, encontrarás los consejos más útiles aplicados por excursionistas profesionales y aprenderá cómo proteger sus gafas, armar una tienda de campaña y secar su ropa como un aventurero experimentado.

1. Vestir ropa sin algodón y un buen calzado impermeable

El algodón no es capaz de eliminar el sudor de la piel, por lo que tarda bastante para secarse. Absorberá nuestro sudor. Es decir, en condiciones húmedas, como en plena lluvia, se enfriará al cuerpo y existe riesgo de hipotermia.

Lo más aconsejable es el poliéster, lana o nylon, para capas interiores, las chaquetas deben ser impermeables, resistentes al agua, pero sin olvidar la transpirabilidad de las mismas para evacuar el sudor.

El calzado debe ser impermeable, para mantener a los pies calientes y secos. Hay que recordar que si llueve, se pisaran muchos charcos, iremos por terreno húmedo. Sea cual sea el modelo escogido, las suelas deben ser profundas para pisar barro, rocas y troncos resbaladizos.

2. Proteger la mochila con una funda y llevar ropa extra

Hay muchas mochilas impermeables pero debemos asegurarnos que las costuras estén selladas. Otra solución es hacerse con una funda impermeables especial para mochilas.

Lleva suficiente ropa de repuesto. Sobre todo en rutas de varios días. La ropa extra de por sí es un indispensable, y mucho más si se pronostica días de lluvia. Con algo de precaución se puede estar seco y caliente durante todo el recorrido, aún cuando llueva.

3. Prevenir la hipotermia y la deshidratación 

Con la humedad ambiente  aumenta el riesgo de sufrir hipotermia, por lo que hay que aprender a reconocer sus primeros síntomas, como lo son la confusión o los escalofríos. Para prevenirla se puede emplear ropa de lana o nylon, para conservar el calor y estar siempre seco. Si nos hemos mojado, hay que cambiarse de ropa lo más pronto posible.

Para aquellos que caminan bajo la lluvia, es importante evitar la deshidratación. Puede sonar extraño, pero las personas a menudo se olvidan de beber cuando hay un alto nivel de humedad. En cuanto a la comida, no empaques tus bocadillos demasiado profundamente y siempre ten algunos frutos secos,  frutas o barras de chocolate en sus bolsillos.

Si vas a acampar bajo la lluvia, prepara un termo con té o chocolate caliente. Te agradecerás a ti mismo que lo hicieras cuando estés en una tienda fría con agua helada goteando por las paredes.

4. ¡Mira por dónde pisas!

La lluvia puede convertir los senderos en terrenos muy resbaladizos, por lo que se debe prestar mucha atención al caminar por terrenos mojados para minimizar riesgos de caída o accidente. Debemos evitar caminar por cierto tipo de caminos bajo la lluvia, por ejemplo, se deben evitar senderos con rocas resbaladizas mientras llueve, así como cruzar riachuelos, puesto que existe el gran riesgo de pisar en falso y provocar una caída.

En estos terrenos resbaladizos puede ser de gran ayuda el uso de unos bastones de trekking, brindan un buen soporte en clima húmedo y no pesan mucho.

5. Elegir un buen lugar para acampar

Si lo que queremos es acampar después de nuestra jornada de actividad, debes analizar adecuadamente el lugar indicado para ello. Un terreno ideal sería uno alto y seco, evitando la humedad y el agua.

Evita lugares donde la lluvia puede canalizarse y acumularse. El terreno no puede ser muy blando, o excesivamente encharcable, ya que se llenará de agua con facilidad durante la lluvia.

 

Desde sendero y luna esperamos que estos breves consejos os sean útiles para vuestras rutas por el monte y montaña. ¡Apúntate al senderismo!